
CEVAT: Centro Vocal de Arte y Terapia
Desde antes del año 2010, abrimos un espacio intercultural de reflexión y creación de conocimientos y proyectos, al margen de los ámbitos tradicionales de enseñanza y aprendizaje. Así nació CEVAT: un espacio que propicia plataformas de encuentro donde convergen festivales, conciertos, exposiciones de artes plásticas, conferencias y talleres en torno a la cultura de paz, la salud, la equidad de género, la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente.
En CEVAT hacemos transdisciplina: tejemos vínculos entre las artes, los saberes y las ciencias; entre las pedagogías, los idiomas y las culturas vivas; entre la Naturaleza y las tecnologías. Es un lugar donde el canto se entrelaza con todo tipo de disciplinas creativas —tanto en sus vertientes artísticas como terapéuticas— y donde dialoga con la pedagogía activa y la pedagogía verde.
Ofrecemos la posibilidad de recibir a artistas en residencia temporal, así como a visitantes y voluntarios de distintos países que deseen colaborar con nuestra visión. Los círculos de canto integrador, los foros de convivencia, los talleres, los conciertos y, en general, todos nuestros eventos interculturales e inclusivos, generan crecimiento y cambios positivos en la vida de las personas y las comunidades. Son experiencias transformadoras que nos motivan a seguir desarrollando la cultura de paz de una manera humana, cálida y profundamente convincente.

Meliphone es un concepto creado por el Dr. Rafael Barajas Castro (médico psiquiatra y psicoanalista) poco antes de su muerte en 2011. La palabra fusiona dos términos griegos: melos (miembro de un cuerpo, unión) y phonos (sonido, voz), dando como resultado "miembro de un cuerpo de voces".
El Dr. Barajas fue un hombre de pensamiento progresista, viajero empedernido y ávido lector. A lo largo de su vida exploró el arte, la ciencia, la espiritualidad y la condición humana. Mantuvo una postura crítica frente a la injusticia social y las represiones de género, pero eso nunca nubló su capacidad de asombro: veneraba por igual la belleza indómita de la naturaleza y la potencia del ser humano para crear belleza.
Concibió la idea de Meliphone al final de su vida, tras reflexionar sobre la existencia como un cuerpo lleno de voces que merecen ser escuchadas. Le preocupaban especialmente aquellas voces silenciadas por el miedo, la pobreza, la enfermedad o la falta de espacios institucionales. También valoraba las voces cotidianas que brindan apoyo en la intimidad.
Su legado fue la encomienda de crear un espacio —tanto físico como simbólico— donde esas voces puedan unificarse para contribuir a un mundo más justo y a una humanidad sin carencias.